
De vez en cuando a uno se le da por pensar cosas sueltas que, a veces, hilvanadas de forma aleatoria, llegan a formar un pensamiento más o menos elaborado e inteligente. Probablemente este no sea el caso.
Sin embargo, pienso que he llegado a ser considerado por pares e impares una persona capaz. No por ser brillante ni perspicaz, sino porque supongo que conseguí que mi mente no se concentre en detalles a la hora de comprender y formar una idea.
Los fundamental a la hora del pensamiento son los conceptos. Todo lo que forma al mundo son conceptos. CONCEPTOS. Los detalles están bien, pero los conceptos lo son todo. La idea. Si conoces como funciona cada idea, de que va lo que estas pensando, que cosa es cada cosa, se abre un mundo. Y es un mundo genial el de las ideas. No solo te lleva a la conocimiento, sino que abre las puertas al gozo. El placer que se produce cuando resolvemos una problemática, es maravilloso. El repensar y decir; -Faaa siempre estuvo ahí, como no lo vi, y sonreír-, es simplemente único. Distinto.
Conozco gente a la que se le va la vida en los detalles, mientras los conceptos estan ahi, a su alcance, esperando que los descubran. Sin embargo, eligen los detalles. Personas que buscan lo simple, no complicarse. Saber en que anda la vecina de a la vuelta, y del marido de la otra que la dejo. Gente que cree que en los detalles esta la felicidad. En la simpleza de la vida.
Yo digo NO. La simpleza de la vida no es suficiente. Hay que saber más. En lo complejo esta el placer. Y del placer deviene la felicidad, o quizá no. La diferencia es que cuando se comprende podemos cambiar, transformarnos, ser otra persona. Digamos ser más completos (después me voy a arrepentir de esta última linea; pero en eso esta la diferencia: uno debe pensar distinto con el paso del tiempo. Debe.) Con lo simple uno pasa, sin mas, sin problemas, sin nada, sin ser.
La felicidad se puede obtener de difertentes maneras. Uno después elige.